"Las casas de cambio británicas han dejado de dispensar billetes de 500 euros después de que la policía constatara que el 90% de sus transacciones son protagonizadas por bandas criminales, traficantes de droga y personajes empleados en el lavado de dinero. Londres reabre así un debate que ya pasó por Parlamentos como el francés o el español y que periódicamente se pone sobre la mesa de la UE: ¿de verdad le hace falta a la eurozona un billete de tan alto valor que se ha convertido en arma para la delincuencia?"